Lo único bueno que tienen las crisis económicas es que todo el mundo tiene que retratarse ante ellas y de las múltiples contradicciones que salen a la luz queda un poso de verdad que sale al descubierto. La recomendación por parte del ministro de Trabajo de que los ciudadanos deben tener planes de pensiones privados ha ocasionado un considerable revuelo, en el que ahora salen a la luz las pensiones de los políticos y también de los funcionarios. Por ejemplo, había pasado muy desapercibido que los políticos tienen todos desde 2006 un fondo de pensiones pagado por todos en el que se ingresa el 10% de su sueldo mientras son parlamentarios. O sea, se subieron el sueldo un 10%. Los funcionarios lo tienen desde 2004 y cada año cobraban un 0,5% para ese fondo y este año un 0,3%. Estos son planes de pensiones privados pagados con dinero público.