J.A./ ICAL / Valladolid
La actividad de la Fundación del Patrimonio Histórico de Castilla y León generó el pasado año 150 empleos de alta cualificación, sobre todo, en el medio rural al promover 70 intervenciones, que ejecutaron principalmente pequeñas y medianas empresas. La entidad invirtió en 2009 un total de 4,5 millones y concluyó la restauración de 20 bienes culturales de la Comunidad. Por tanto, su puesta en valor los ha convertido en una nueva fuente creación de puestos de trabajo en zonas periféricas.
La Fundación, que integran Caja España, Caja Duero, Caja de Burgos, Cajacírculo, Caja Segovia, Caja de Ávila y la Junta de Castilla y León, consiguió devolver el esplendor perdido a 20 bienes culturales de la Comunidad. Su acción en defensa del patrimonio de Castilla y León avala el compromiso social y el valor estratégico de sus intervenciones. Además, la actividad económica y los empleos originados en virtud de sus actuaciones se mantienen mayoritariamente en zonas periféricas, es decir, no se pueden deslocalizar.
En ese sentido, el director de la Fundación del Patrimonio Histórico, Ramón Álvarez Vega, afirmó a Ical que la entidad se ha convertido en un potente “reactivador social y económico”. Indicó que desde su constitución en 1997 ha demostrado una gran capacidad para “generar empleo, desarrollo y movimiento económico”, en muchas ocasiones, en localidades pequeñas o periféricas con especiales dificultades para crecer”. Además, destacó que su actividad apoya a pequeñas empresas, lo que representa una “baza muy valiosa”.
“El Patrimonio Histórico está arraigado en la identidad de Castilla y León y hoy, además, es la bandera del interés regional en su vertiente de industria cultural, un sector estratégico en una Comunidad cuya personalidad está ligada a esta herencia”, sostuvo Ramón Álvarez. Así, añadió el directivo, el compromiso social de la entidad adquiere “valor estratégico”.
Bienes muebles e inmuebles
En el campo de la recuperación de bienes inmuebles, destaca la rehabilitación de la ermita de Santa Cecilia, en Aguilar de Campoo; la iglesia de Santa Elena en la localidad salmantina de Ledesma y la capilla de San Juan Bautista de la iglesia vallisoletana de El Salvador. Además, continúa trabajando en la iglesia de San Andrés de Ávila; la capilla del Monumento de la Catedral de Palencia; el edificio de las Escuelas Mayores de la Universidad de Salamanca; el artesonado de la iglesia de San Facundo y San Primitivo de Cisneros (Palencia); la redacción del plan director del puente de Toro, el castillo de Villalonso y el monasterio de San Martín de Castañeda, estos tres último bienes, en la provincia de Zamora, entre otros.
En el terreno de los bienes muebles, la Fundación del Patrimonio Histórico concluyó el pasado ejercicio sus intervenciones en la capilla de Nuestra Señora del Espino de la catedral de El Burgo de Osma; el retablo mayor de la iglesia de Santa María en Medina de Rioseco; el retablo mayor de Nuestra Señora de la Paz en Valdeavellano de Tera, Soria; los retablos de San Vicente, en Bercianos del Páramo y San Pedro, en Vallecillo, ambos en la provincia de León, al igual que el artesonado del siglo XV de la iglesia de San Esteban, en Alija del Infantado; el retablo de la iglesia de Santa Cruz en Palencia de Negrilla, uno de los de mayor calidad de la diócesis de Salamanca; el retablo de la iglesia de Santiago de Ávila y 12 tallas de Alejo de Vahía del museo diocesano y catedralicio de Valladolid.
En proceso de restauración están los sepulcros del presbiterio de la iglesia de San Esteban de Cuellar; la capilla de Santa Teresa de la catedral de León; el órgano de la Epístola de la catedral de Segovia; el retablo de San Esteban de Los Balbases y el órgano de la colegiata de San Pedro, en Lerma, ambos en la provincia de Burgos; la capilla del Santo Cristo de Yanguas, Soria, y los retablos de Santa maría de Dueñas, en Palencia y de las Descalzas Reales, en Valladolid.
Arqueología y Centros de Interpretación
En el capítulo de arqueología y centros de interpretación, la Fundación consiguió rematar las intervenciones iniciadas en la Villa Romana de La Olmeda (Palencia), en el Centro de Interpretación del Medievo en el Castillo de la localidad salmantina de Montemayor del Río, en la villa romana de Sahelices el Chico, y en la zona donde se produjo la batalla de Los Arapiles, también, en Salamanca.
También continuarán en 2010 la puesta en valor de varios conjuntos de huellas paleontológicas de Burgos, así como las intervenciones en la basílica paleocristiana de Marialba de la Ribera (León) y en el Fuerte de San Carlos en Puebla de Sanabria, Zamora
Difusión cultural, formación e investigación
En el ámbito de la difusión cultural, la Fundación sacó adelante la novena convocatoria del concurso escolar ‘Los Nueve Secretos’, la octava edición de los Premios Patrimonio de Periodismo, el décimo ciclo de conciertos en lugares históricos ‘Las Piedras Cantan’, al que asistieron más de 3.000 personas, y la campaña anual de viajes de turismo cultural. Además, la exposición ‘Huellas de Flandes’ que recogía tablas del retablo de San Esteban de Los Balbases, en el claustro bajo de la catedral de Burgos, recibió más de 20.000 visitas en un mes. También se celebró el simposio internacional ‘Soluciones sostenibles para las Ciudades Patrimonio Mundial’.
Además, 14 estudiantes se benefician actualmente de las Becas de Investigación sobre Patrimonio Cultural.
Tarjeta de Amigos del Patrimonio
La Fundación también impulsó la Tarjeta de Amigos del Patrimonio, que mantuvo, en 2009, los casi 3.000 socios. Facilita el mecenazgo de los ciudadanos, a través de su apoyo a la labor de restauración, conservación y difusión del legado cultural de la Comunidad. Además, cuenta también con 236 entidades colaboradoras, empresas e instituciones que ofrecen a sus clientes determinadas ventajas en la prestación de sus servicios a los ‘amigos’ del patrimonio.