El agua anega fincas y forma multitud de balsas en las vías principales
La carretera que une Villamartín de Don Sancho con Villaselán está cerrada al tráfico. CRISTINA DOMÍNGUEZ
Cristina Domínguez / Sahagún
Desde Sahagún hasta Almanza, la crecida del río Cea a consecuencia de las abundantes precipitaciones en forma de lluvia registrada en las últimas horas han hecho estragos en la mayoría de los pueblos radicados en su vega, incluida la vía que vertebra todos ellos, la CL-611, que presentaba a última hora de ayer numerosas balsas que dificultaban la conducción.
El arroyo de Oques, a la altura de Bustillo de Cea también presentaba varios puntos de desbordamiento que han anegado fincas de cultivo, huertos y parcelas de frutales.
Así todo, el punto negro de la jornada se encontraba ayer entre las poblaciones de Villamartín de Don Sancho y Villaselán, cuyo camino vecinal de enlace, –el CV-163.5–, se encontraba ayer cerrado al tráfico de vehículos a consecuencia de la crecida del Cea.
Otras poblaciones que ayer se mantenían en alerta fueron Santa María del Río y Sahelices. En ésta última población, las aguas del río anegaron una zona recreativa próxima al coto de cangrejos.
En el valle del Araduey, el río titular también presentaba un importante ascenso de caudal que todavía no afecta a sus pueblos aledaños si bien la carretera que enlaza esta zona, –LE-251 Sahagún-Renedo de Valderaduey–, sí presentaba ayer numerosas balsas de agua. El mal estado de la carretera propicia la acumulación de líquido.
Por lo que respecta a la ciudad de Sahagún, la crecida del río ha alcanzado, como de costumbre, el entorno del parque Millán Bravo y algunas fincas en dirección San Pedro de Valderaduey. Los ya clásicos puntos conflictivos.