El desbordamiento de los ríos afectó sobre todo a La Cepeda
El río Cea anegó las fincas próximas al cauce. En Sahagún se superó el nivel de alerta al llevar 64 metros cúbicos de agua por segundo. C. DOMÍNGUEZ
M. G. / E. N. / L. A.O.
Riesgo extremo para hoy y para mañana, ésta es el nivel de alarma marcado por la Agencia Estatal de Meteorología ante lo que ya se conoce como la “tormenta perfecta” –ciclogénesis explosiva o bomba meteorológica–. Así,la Dirección General de Protección Civil ha avisado de que durante la jornada de hoy,sobre todo a partir del mediodía, pueden registrarse en todas las provincias de Castilla y León rachas de viento de más de 100 kilómetros por hora,que, en la Cordillera Cantábrica en Burgos, León y Palencia, pueden llegar a los 140 kilómetros por hora.
Mientras León se prepara para el viento, ayer se volvieron a dejar sentir los efectos de las intensas lluvias caídas en los días precedentes. El río Órbigo, a su paso por Cebrones, estuvo en alarma todo el día y en alerta estuvieron los ríos Órbigo –Santa Marina del Rey– , el Cea a su paso por Sahagún y el Esla en Benamariel, confirman desde la CHD.Además, cuatro tramos viarios de la red autonómica–Rioseco, La Magdalena, Riello y Rioscuro– se vieron afectadas ayer por balsas de agua.
Los efectos más llamativos se dejaron sentir especialmente en los ríos de la Cepeda. El desbordamiento del Tuerto mantuvo cortada la carretera de Villaobispo de Otero durante varias horas, mientras que el agua caída ocasionó el derrumbe de una de las paredes del antiguo cementerio de Otero de Escarpizo. El alcalde de Villamejil, Ángel Carrera, aseguró que existen problemas al paso del río por Castrillos, Villamejil y Cogorderos, considerando que “han esperado demasiado para abrir el pantano”.
En Jiménez de Jamuz el río amaneció desbordado en la mañana del jueves, continuando su crecida a lo largo del día lo que motivó que los caudales que rodean el pueblo fueran desviados evitando que llegara mayor cantidad de agua y que terminara afectando a varias calles de la localidad. Lo que fue inevitable salvar fueron las instalaciones de la depuradora municipal y las piscinas, hasta donde el agua llegó causando algunos daños según confirmó el alcalde, Jorge Fernández.
En la montaña central leonesa las intensas lluvias han contribuido al aumento del caudal del Bernesga y Torío. La pasarela peatonal de Pola ya estáabierta para el uso de los vecinos, pero el agua para el consumo doméstico llega a las casas embarrada.