El desprendimiento de barro y peñascos que obligó a cerrar el vial está próximo a la obra de reconstrucción del túnel de la A-6
Unos obreros tratan de arrancar unos peñascos inestables de la ladera para evitar nuevas incidencias. DANIEL
Diana Martínez / Ponferrada
La firmeza del terreno en el entorno de las infraestructuras viarias en la zona de Trabadelo y Villafranca ha vuelto a quedar en entredicho.
Las lluvias, nieves, heladas y deshielos de las últimas semanas han provocado un desprendimiento de tierra que obligó a cortar la N-VI a su paso por la localidad de Pereje. Una incidencia que se prolongó durante toda la jornada de ayer y que se produce muy cerca del derribo del túnel de La Escrita, en la autovía A-6 (Madrid-Coruña) en territorio del mismo término municipal.
El desprendimiento se produjo en la noche del pasado domingo, cuando se precipitaron a la calzada grandes peñascos y buenas cantidades de barro que bloquearon los dos carriles de circulación del vial entre los puntos kilométricos 407 y 410.
Afortunadamente, no hubo que lamentar daños personales durante la incidencia, pero el derrumbe sí causó molestias y trastornos a los conductores, que se vieron obligados a desviarse por otros viales.
Poco después, la Guardia Civil de Tráfico de León se encargó de colocar la señalización correspondiente para desviar el tráfico después del túnel de Villafranca hacia la autovía A-6. Sin embargo, la zona registró varios momentos de desconcierto.
Desde primera hora de la mañana de ayer comenzaron a realizarse tareas de limpieza del vial, con obreros especializados que precisaron, incluso, arrancar peñascos de la ladera de la montaña para evitar que puedan caerse y provocar incidentes.
La primera previsión, según informó ayer la Guardia Civil de Tráfico de León era que el vial pudiera estar ya abierto entorno a las 13.00 ó 14.00 horas. Sin embargo, por la tarde la carretera seguía cortada y no pude abrirse hasta pasadas las 20.00 horas.
Mientras tanto, los vehículos se estaban desviando hacia la autovía A-6. Se da la circunstancia de que pocos metros después, deben volver a salirse de la autovía debido al corte provocado por las obras de reconstrucción del túnel de La Escrita, que lleva ya casi año reparándose.
La paradoja se encontraba ayer en la página web oficial de la Dirección General de Tráfico, que en el apartado de ‘Información de Carreteras-Estado de la circulación-Incidencias’ no recogió en ningún momento del día el corte del vial.
El carril del Camino de Santiago de paso de peregrinos también se vio salpicado de piedras.