La entidad se tendrá que desprender del 23% de su red comercial
L.C / León
Según el borrador del plan de negocio de la fusión de Caja España y Caja Duero elaborado por la consultora KPMG, Caja España tendrá que cerrar 137 sucursales por 116 de Caja Duero, lo que supondrá para ambas entidades desprenderse del 23% de su red comercial.
Así, Caja Duero ya ha adelantado que prevé el cierre de 54 oficinas en Castilla y León tras el proceso de fusión con Caja España, lo que supone que el 46,5% de los 116 establecimientos que tendría que clausurar esta entidad.
Por provincias, el plan contempla la eliminación de 17 oficinas de Caja Duero en Palencia; 11, en Zamora (la provincia que, en términos relativos, perderá más establecimientos de la entidad) y 10, en Valladolid. En Soria, se cerrarán 6 centros; en Burgos, 4, y en León y Salamanca, tres en cada una de las provincias, mientras que no está previsto ‘adelgazar’ la red de Caja Duero en Ávila ni en Segovia. Mientras que Caja España todavía no ha adelantado dónde y en qué provincias tendrá que cerrar sucursales.
Los criterios que se han utilizado para decidir el número de oficinas que deben cerrar una u otra entidad han sido la distancia entre establecimientos, es decir, se cerrará cuando entre una y otra medien menos de 500 metros; y los resultados de cada oficina tanto en negocio como en número de clientes. Además, se ha tenido en cuenta si el espacio es propio de la caja o está en alquiler.
Además, en el informe de KPMG se señala que la fusión afectará a 975 empleados de ambas cajas de los que 569 pertenecen a la red comercial; 385, a los servicios centrales de las dos cajas y 21 a distintas secciones.
El documento, que aún está en fase de borrador y por lo tanto está sujeto a modificaciones, recoge también que los préstamos que se deberán solicitar al Fondo de Reestructuración y Ordenación Bancario se elevarían a 562 millones de euros, con un tipo de interés del 7% .
Por su parte, el vicepresidente segundo y consejero de Economía y Empleo de la Junta de Castilla y León, Tomás Villanueva, indicó ayer que el cierre de oficinas “hay que verlo dentro de la normalidad” y que no va a perturbar las economías de las familias, al existir una serie de medidas en el ámbito de las relaciones laborales que van a aportar una solución. “Es un ajuste que va a tener el sector”, dijo el consejero, a medida que se van conociendo con mayor exactitud los detalles la fusión de ambas entidades.
Por otra parte, el próximo lunes, día 14, tendrá lugar en Tordesillas la primera reunión para concretar la fusión entre Caja Duero y Caja España, según han asegurado portavoces de las dos entidades.
Será la primera vez que las dos comisiones de ambas cajas se unan para comenzar a negociar todos los términos de la fusión, de forma fundamental los relacionados con las sedes y el organigrama de la futura entidad.
Por Caja España, acudirán su presidente y su director general adjunto, Santos Llamas y Javier Ajenjo, respectivamente, así como los dos vicepresidentes de esta entidad, Isabel Carrasco, presidenta de la Diputación de León, y Francisco Fernández, alcalde de la capital leonesa y del PSOE provincial.
Por su parte, por Caja Duero la comisión la formarán seis miembros, como son el presidente y su director general, Julio Fermoso y Lucas Hernández, respectivamente; el vicepresidente primero, Isaías García Monge; y los vocales Fernando Rodríguez, Enrique Clemente y Carlos Martínez.
Este documento, con variaciones incorporadas tras la última reunión mantenida el miércoles pasado, día 9, entre el vicepresidente de la Junta de Castilla y León, Tomás Villanueva, y los dirigentes de las dos cajas, fue entregado ayer al Banco de España para que aporte sus consideraciones.
De forma paralela, la mesa que debatirá el protocolo laboral ya se ha constituido, aunque no será hasta dentro de dos semanas cuando comience a discutir la eliminación de 975 puestos de trabajo de la futura entidad.