S.Gallo/ICAL / Ponferrada
La Consejería de Agricultura y Ganadería de la Junta de Castilla y León ha declarado oficialmente la existencia de una plaga de ‘fuego bacteriano’ en la localidad de Carracedelo, en la provincia de León. Esta enfermedad, que afecta fundamentalmente a los árboles frutales, está provocada por la bacteria erwinia amylovora, según recoge en su edición de hoy el Boletín Oficial de Castilla y León (Bocyl).
Ante la existencia de esta plaga, la Junta ha ordenado la adopción de las actuaciones dirigidas a la erradicación así como a evitar la propagación. Por ello, los propietarios de las plantaciones con frutales de pepita abandonadas, como manzano, peral y membrillero situados en esta localidad, están obligados a arrancarlas antes del próximo 31 de diciembre.
El ‘fuego bacteriano’ o ‘chamuscado’ es una enfermedad provocada por la bacteria erwinia amylovora, que afecta a los frutales de pepita, en espinos, cotoneaster, espino de fuego y serbal y mostajos. Es especialmente dañina en el caso del peral, ya que el frutal muestra un aspecto totalmente ennegrecido como quemado por el fuego. En el caso del manzano y el membrillero produce el mismo efecto, aunque con menor incidencia.
El ‘fuego bacteriano’ ataca especialmente a las ramas jóvenes y a los brotes, que aparecen como quemados, sobre todo durante el verano. Luego se forman chancros en las ramas, que produce una viscosidad bacteriana amarilla o blanca. Los chancros en el tronco o en el cuello de la raíz provocan la muerte de la planta completa.