Las emisiones de los incineradores contienen muchos contaminantes
El proyecto de incineración en la factoría de Cementos Cosmos en Toral de los Vados es contaminante. GAZTELU
Ángel González M. / Ponferrada
El proyecto de incineración de residuos que Cementos Cosmos proyecta implantar en su factoría de Toral de los Vados, empieza a ser cuestionado cada vez más por la creciente evidencia científica que vincula algunas de sus emisiones con graves efectos sobre la salud humana. Entre los perjuicios o enfermedades que, presuntamente, se vinculan a esta actividad con la salud humana, están los “defectos en el sistema inmunológico, malformaciones congénitas, distintos tipos de cáncer o problemas en el sistema nervioso” tal y como asegura La Coalición Ciudadana anti-incineración.
En opinión de este colectivo social, las incertidumbres sobre la tecnología de la incineración, así como la “creciente evidencia sobre los efectos de sus emisiones sobre la salud deben servir para que se tomen medidas inmediatas tendientes a impedir la migración masiva de esta tecnología” mantienen.
Entre la mucha información publicada que facilita la Coalición Ciudadana anti-incineración, destaca la relativa a los componentes que la actividad incineradora no es capaz de ‘filtrar’ y son liberados al medioambiente, con el evidente riesgo para la salud humana “la incineración de residuos peligrosos a altas temperaturas libera al medio ambiente residuos sin quemar, metales pesados, y productos de combustión incompleta compuestos que se forman durante el proceso de incineración”. Estas emisiones son liberadas por la actividad incineradora a través de derrames que puedan ocurrir en el lugar o durante el transporte de los residuos, emisiones de la chimenea, emisiones fugitivas, cenizas de fondo y volantes o por efluentes provenientes de los dispositivos de control de la contaminación.
Uno de los contrapuntos que más desconfianza genera a la Coalición Ciudadana del proceso de incineración de residuos como el que Cosmos proyecta desarrollar en Toral de los Vados, es que las incineradoras de residuos “además de quemar residuos, los incineradores los producen: cenizas de fondo que quedan en el incinerador, cenizas volantes que son capturadas por los dispositivos de control de la contaminación y efluentes líquidos provenientes de la planta de lavado de gases” pues “cuanto más efectivos son estos dispositivos en evitar que los compuestos tóxicos salgan por la chimenea, más contaminados serán los residuos del incinerador. Las cenizas deben ser entonces enterradas en rellenos, donde sus componentes tóxicos pueden filtrarse al suelo y a las napas de agua subterráneas. Los efluentes (líquidos) son en algunos casos tratados y luego descargados en lagos, arroyos, ríos y hasta en el sistema cloacal”.
Una de las conclusiones más alarmantes que realiza la Coalición Ciudadana anti-incineración es la relativa al posible ‘desorden’ existente en el proceso de incineración de residuos peligrosos, incluido en los más modernos “los desajustes en la operación de los incineradores de residuos peligrosos ocurren frecuentemente aún en los más modernos y mejor manejados, y pueden provocar la formación de dioxinas y furanos policlorados”.
El riesgo en la salud humana por la liberación ‘no intencionada’ de dioxinas y furanos, es manifiesta, así se advierte desde la Coalición Ciudadana que “las dioxinas y furanos merecen especial atención debido a su extremada toxicidad, persistencia en el ambiente y tendencia a bioacumularse. Las dioxinas y furanos policlorados representan tal vez los PICs más preocupantes y existen altas probabilidades de que se produzcan en los procesos de combustión a altas temperaturas de prácticamente cualquier combustible con una base de carbono y en presencia de cualquier fuente de cloro”.
Otro de los riesgos evidentes para la salud humana, es el producido por los metales pesados derivados de la incineración de residuos como los que Cosmos pretende incinerar en Toral de los Vados. La Coalición Ciudadana asegura, según diversos estudios, que “en algunos casos los incineradores cambian la forma física o química de los metales de su forma elemental a óxidos metálicos o complejos organometálicos; o de estado sólido a la forma de vapor o finas partículas. Estos cambios pueden resultar en un incremento de la toxicidad. Por ejemplo, los óxidos de cromo, hierro y zinc y ciertas formas organometálicas de mercurio, manganeso o níquel son más tóxicas que los metales en su forma elemental (Dreisbach, 1987)”.
Emisión de contaminantes tóxicos
La Coalición Ciudadana, advierte que “las emisiones de los incineradores contienen muchos contaminantes que son tóxicos, persistentes y bioacumulativos. Tras meses o años, aún trazas de estos compuestos pueden alcanzar concentraciones dañinas en los ecosistemas locales desde el punto de vista agudo o crónico para los seres humanos o para otras especies.
Tanto a concentraciones altas como bajas, las sustancias contenidas en las emisiones de las incineradoras pueden afectar la salud pública y ambiental. Ciertos productos contaminantes emitidos por las incineradoras, tales como las dibenzodioxinas y dibenzofuranos policlorados ejercen efectos transmisibles por herencia sobre los sistemas fisiológicos de las especies, aún a dosis extraordinariamente bajas. Por ejemplo, no se ha podido establecer la existencia de niveles de exposición a determinados productos por debajo de los que no se vean efectos sobre el organismo (niveles conocidos como umbrales de seguridad).
Es el caso del impacto de la 2,3,7,8 tetraclorodibenzodioxina (TCDD) sobre el sistema reproductor y el desarrollo así como sobre el sistema inmunológico. Otro ejemplo es el efecto que sobre el sistema nervioso y el desarrollo tiene el, y para cuya exposición tampoco ha podido establecerse el umbral de seguridad. Se cree que el efecto cancerígeno y mutagénico de un producto químico sigue una pauta de comportamiento que no contempla un umbral de seguridad, de manera que incluso una molécula del producto cancerígeno o mutagénico puede iniciar un proceso de mutación o multiplicación celular que degenere en enfermedad”.