D.M. / Ponferrada
Agentes medioambientales de la Junta de Castilla y León están inspeccionan la recogida de truchas debida a la mortandad producida en el río Cúa. Explican que “estas son arrastradas durante kilómetros y en gran parte depositadas en los remansos que el río presenta a la altura del puente de Cacabelos”. Las truchas recogidas son medidas una a una y remitidas a los Servicios Técnicos de la Junta de Castilla y León.
Sobre la causaque han producido la mortandad barajan varias hipótesis. En los seguimientos se comprueba que las truchas presenten un mismo estado de descomposición, con el fin de corroborar que son truchas muertas el mismo día y arrastradas por la corriente y tratar de descartar nuevas mortandades. Por otro lado se comprueba que la mortandad coincide con la crecida del río, lo que hace suponer arrastres de un contaminante existente en la zona y no tanto una acción intencionada.