El historiador Joan Bosch desvela nuevos datos sobre La Anunciada
La custodia de la Anunciada, claramente inspirada en la lujosísima custodia del altar del Sacramento de la basílica de San Giovanni in Laterano de Roma.
Diana Martínez / Ponferrada
El historiador e investigador catalán Joan Bosch continúa buceando intensamente por todos los archivos vinculados al V Marqués de Villafranca, Pedro Álvarez de Toledo y el importante legado de sus colecciones de arte.
Bosch, catedrático de Historia del Arte de la Universidad de Girona publicará en las próximas semanas un interesante y profundo artículo sobre sus nuevos descubrimientos histórico-artísticos entorno al Marqués en el Anuario de Historia y Teoría del Arte de la Universidad Autónoma de Madrid.
Sus desvaluaciones son, en esta ocasión, sobre lagran custodia monumental del convento de la Anunciada de Villafranca. De ella, Bosch ha podido constatar que el autor de la obra es del prestigioso plateros italiano Carlo Minotti,un artista de primer nivel en Roma, en la época, que realizó innumerables trabajos para el Vaticano. Es, incluso, autor del ajuar litúrgico de labasílica de San Pedro.
En el Archivo del Ducado de Medina Sidonia (Cádiz), nobleza vinculada familiarmente a Villafranca, Bosch ha encontrado documentos que le permiten afirmar que a principios del siglo XVII , don Pedro de Toledo le encargóa Carlo Minotti dos custodias monumentales.Una de ellas en 1605 , que fue posiblemente donada al extinto monasterio berciano de Cabeza de Alba. La pieza, se da por lo tanto, por destruida. La otra es la que conserva desde principios del siglo XVII el convento villafranquino de La Anunciada.
La custodia, una de las italianas más espléndidas y de mayores domensiones que se conservan del siglo XVII, sufrió numerosas aventuras desde los orígenes de su creación en Italia, hasta su llegada a la Anunciada.
Según Bosch, Minotti intentó emular en ella, tanto en costes como en espectacularidad a una de las más importantes existentes en Roma, la que guarda la capilla del Sacramento de San Giovanniin Laterano (San Juan de Letrán) pagada por el papa Clemente VIII.
Minotti se dedicó a trabajar en ella entre los años 1616 y 1618, seleccionando los mejores mármoles y añadiéndole piedras preciosascomo jazpes, amatistas o lapislázuli, que, según escribió en una carta un agente romano del Marquésmientras se iba fabricando la pieza, “se van buscando muy finos para que todo salga correspondiente y (...) se gastaran hasta tres mil y quinientos ducados, aunque el concierto primero es de tres mil, se han añadido muchas cosas sin las quales no convenía hazer esta obra que ha de salir más perfecta y bien acabada que la del Jesús ni la de San Juan Laterano...”.
Otro de los datos más curiosos de la historia de la custodia es el hecho prácticamente insólito que el propio platero, un artistade primera línea, viajara junto con su obra en el otoño de 1618 hasta Villafranca para montar en persona el mueble en el convento.
A su llegada,causó tanta espectacularidad entre las monjas, que la propia sor María de la Trinidad, hija del Marqués y fundadora del convento, no dudó en escribir a su padre una carta de agradecimeinto por el regalo.
El documento, también hallado por Bosch en el archivo de Medina Sidonia, dice en letra de la hija del Marqués que la custodia parecedigna de presidir la iglesiade San Pedro del Vaticano.
La carta expresa también que la belleza de la custodiacausó tal impresión emocional entre las religiosas del convento quesegún Sor Marías, “deçian las monjas que lo guardásemos para quando pasase el Papa a Santiago” .