UNA IMAGEN Y 232 PALABRAS

Haciendo caja para la Coca-Cola |
Todos los bienes del personaje que aparecía ayer en este mismo rincón cabían en un banco de la calle. Los bienes de algunas empresas hay que reproducirlos a pequeño tamaño, en escala, para que exista un angular que sea capaz de coger todos los que tiene una de sus sucursales en cualquier país del mundo. Por mucho que los soñadores hayan pintado un buen día en el barrio de San Mamés una enorme pintada que pide con contundencia ‘erradiquemos la Coca-Cola’ ellos son conscientes de que acabarán la noche tomando una copa de ginebra con... sí, con ella. Entre los eslóganes similares que hicieron furor en las paredes todos recordamos aquel de ‘joderos fachas que tenéis la sangre roja y el corazón a la izquierda’, pero no es menos real que la bebida que lleva el nombre de la tierra de Fidel, el cuba-libre, se hace a base de ron y... sí, y la Coca-Cola que un día soñaron erradicar. ‘‘El mundo es así’’ dice Miguel Escanciano para recordar que en aquellas reuniones de rojos de los años 70 y 80, que iban a cambiar el mundo se pusieran como se pusieran, ‘‘nada más que tomábamos dos copas de más y tres porros se nos olvidaba La estaca de Lluís Llach y nos lanzábamos con las de la denostada Karina y los terribles Fórmula V’’. Hacemos caja para la Coca-Cola. |
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