El movimiento ha pasado por varios líderes: Morano, De Francisco, Otero, Chamorro...
M.C.C. / León
El leonesismo vive uno de sus peores momentos. UPL, el proyecto que desde hace 18 años aúna al movimiento en favor de una autonomía leonesa, atraviesa una crisis que ya es crónica, y que puede llevarse por delante su propio futuro. Y es que sus principales líderes llevan tiempo inmersos en una guerra fratricida que ha escrito varios capítulos, como la salida traumática de sus dos últimos líderes, José María Rodríguez de Francisco y Joaquín Otero y la actual lucha por el poder entre los dos sectores que quedan: Chamorro y Melchor Moreno por un lado y Abel Pardo y Lázaro García Bayón por otro.
Pero la historia del leonesismo no es la de UPL. Antes, en la década de los 80 del siglo pasado, Juan Morano, hoy diputado por el Partido Popular, consiguió grandes cuotas de poder gracias a su defensa a ultranza de León solo. Morano logró representar el sentimiento de muchos leoneses de la capital por encima de siglas políticas, pero, poco a poco, fue abandonando ese camino, sin duda también por el cambio de color en la Junta, que pasó del socialista Demetrio Madrid a un desconocido José María Aznar que, desde Valladolid, inició su carrera por la Moncloa.
Morano dejó de tener la etiqueta de ‘independiente’ para enrolarse en el PP, lo que levantó, y sigue levantando, muchas críticas en sectores leonesistas como el gran ‘desencanto’ de un movimiento que sigue latente en muchos ciudadanos que no están de acuerdo con el mapa autonómico y el papel de León frente a un cada vez más poderoso Valladolid.
Treinta años ya de una opción política que ha tenido gran fuerza en la capital, gracias a su capacidad de decidir el gobierno municipal, pero que ha fracasado en todos sus intentos de conformar un proyecto político provincial.
Un análisis de los resultados electorales deja claro que la UPL tuvo más fuerza que nunca cuando fue oposición. 1999 representó su momento de mayor éxito. A los buenos resultados municipales y autonómicos se unió, al año siguiente, la posibilidad de lograr un escaño en Madrid. UPL se quedó a muy pocos votos. Sus vaivenes políticos en los pactos con otras formaciones, primero con el PP y ahora con el PSOE, le están costando muy caro, aunque ni uno ni otro se han hecho con la gran bolsa de votos leonesistas, de momento. La Llionpedia sólo ha servido para añadir más leña al fuego.