UNA IMAGEN Y 212 PALABRAS

El milagro del |
Esta fotografía en manos del equipo de Iker Jiménez puede ser una bomba de relojería ¿Cómo se fue el hombre de las muletas?, ¿hay antecedentes en este lugar de fenómenos extraños?, ¿hay alguna vieja leprosería en las cercanías?... Incluso alguno de esos curanderos milagrosos podría utilizarla en la publicidad de su negocio. ‘‘Aquel hombre entró inválido y marchó andando, incluso dejó olvidadas sus muletas apoyadas en la pared de mi consulta’’. Curanderos que te dan un vaso de agua, como el de Trabazos; que te imponen las manos para transmitir su energía; que te bañan en barro; otros que ni siquiera saben de dónde les vienen las propiedades pero que ellos están seguros de que las tienen pues han visto a mucha gente entrar en sus consultas moribundos y salir absolutamente curados. La propiedad que sí tienen es la de ver las curaciones, pues ningún vecino corrobora los milagros. Otra cosa son los tradicionales curanderos de huesos, componedores de evidente habilidad (como el jubilado Isidro de Boñar) o los que conocen los verdaderos secretos de hierbas y plantas, como el cura del Condado. La verdad de la foto desilusionaría a los amigos del misterio y a los seguidores del curanderismo. El cojo de las muletas está detrás del árbol, a la sombra. |
![]() Mauricio Peña |
![]() Fulgencio Fernández |
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