La DO Bierzo corre serio peligro de ver mermado el prestigio internacional de sus caldos
Los viñedos se extienden hasta los mismos límites de la cementera de Cosmos en Toral, dando una pésima imagen a los vinos bercianos. DANIEL
L.C. / Ponferrada
De poco sirven las reflexiones de bodegueros tan importantes y tan implicados con el desarrollo del sector vinícola de la comarca berciana, como Álvaro Palacios. De poco sirven las protestas de los consejos reguladores, sobre todo el del vino, con su presidente, Alfonso Arias, a la cabeza. De poco sirven las protestas de millares de bercianos, que atendieron al llamamiento de la plataforma Bierzo Aire Limpio, que ven en el proyecto de coincineración de residuos altamente contaminantes de Cosmos un mazazo para el equilibrio medioambiental del Bierzo.
Lo cierto es que la comarca berciana, una de las más contaminadas de la Comunidad Autónoma, según se desprende del último Informe de la Calidad del Aire difundido de forma oficial por la propia Junta de Castilla y León, corre el serio peligro de convertirse en un gueto de contaminación y desarrollo insostenible si la administración autonómica no da marcha atrás y frena el proyecto de coincineración en la factoría cementera de Cosmos en Toral de los Vados, una incineración denominada eufemísticamente “valorización de residuos” que se ha querido presentar como un proyecto en aras de la sostenibilidad y de la reducción de emisiones de CO2, pero que permitirá quemar neumáticos usados, biomasa (fundamentalmente papel, madera y cartón), residuos provenientes de tratamientos de aguas residuales (lodos desecados y compactados), plásticos, harinas y grasas animales, precisamente en unos momentos donde la apuesta clara en todo el mundo desarrollado pasa por el reciclaje y no por la incineración de unos productos que verterán a la degradada atmósfera berciana enormes cantidades de dioxinas y furanos que causarán un daño irreparable en el prestigio de los productos agroalimentarios de calidad del Bierzo, empezando por el vino.
En ese sentido, hay que recordar las palabras del prestigioso bodeguero y enólogo Álvaro Palacios, un referente del sector a nivel nacional: “Somos una zona que estamos saliendo con mucha fuerza al mercado internacional y no podemos permitir que proyectos como el de Cosmos arruinen todo el potencial. Ya estamos pagando un peaje con lo que tenemos, sin tener que aceptar nuevos proyectos que, como en el caso que nos ocupa, repercutirán en la calidad final del vino y la mala imagen que el cultivo en un sistema contaminado provoca en el consumidor, con la consiguiente pérdida de credibilidad del producto ecológico y de calidad”.
No se puede hablar más claro y si los Tribunales, que son los que tienen que pronunciarse sobre los diversos recursos contencioso administrativos presentados contra el proyecto de coincineración, no frenan este grave atentado medioambiental al que la Junta dio el visto bueno hace un año (en junio de 2008), a la grave crisis que acucia al sector vitivinícola berciano, sólo salvada por las buenas cifras de la exportación, se unirá esta otra lacra que puede suponer la puntilla definitiva del sector más pujante einnovador y el que más prestigio da a la comarca del Bierzo.