UNA IMAGEN Y 232 PALABRAS

La metáfora de |
Lleva toda la vida chupando de la teta de sus padres”, “mientras no se agote la teta de las subvenciones”, “mamando de la teta del papá Estado bien se vive”... Las expresiones que hablan de la generosidad de la teta vienen de lejos y se realimentan cada día, en cada situación. Después de la última ronda de negociaciones del Gobierno con las comunidades autónomas uno de los presidentes descontentos hablaba así de los que él entendía que daban por inminente el acuerdo pues salían beneficiados: “Comunidad que mama unida, permanece unida”. Es lo que hay. Expresiones todas ellas con un matiz despectivo, de cambalache o vagancia y, sin embargo, la imagen original, aquella de la que nace todo, es una de las más tiernas y buscadas. Nadie pasa delante de un ternero mamando de la vaca, ni de un cabritillo cogido de las tetas de su madre, ni de una yegua que amamanta a su potrillo sin detenerse a mirar, sin intentar plasmar el momento en una fotografía o en video... No pueden tener nada que ver todas esas expresiones despectivas con la vaca que ni se inmuta ante los tirones del ternero, con la tranquila madre que ni se mueve ni suelta una patada cuando la cría se pone nerviosa, cambia de teta, da nuevos tirones, incordia. Ella mantiene la cara de felicidad de quien se sabe el símbolo de la generosidad. |
![]() Mauricio Peña |
![]() Fulgencio Fernández |
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