El vino del Bierzo verá ‘manchado’ su prestigio nacional e internacional por la contaminación
Una imagen de los viñedos a los pies mismos de la cementera de Cosmos en Toral, unos viñedos que quedarán marcados por la coincineración. DANIEL
F. Labarga / Ponferrada
El proyecto de coincineración de residuos por parte de la cementera Cosmos en su factoría de Toral de los Vados, constituye la más seria amenaza de los productos de calidad del Bierzo, con especial incidencia sobre el sector vitivinícola, un sector que está realizando una enorme apuesta por el respeto al medio ambiente y por la implantación de una forma de producción vitivinícola no agresiva y con características cada vez más ecológicas.
Sin ir más lejos, el pasado viernes se clausuraron en la sede del Consejo Regulador de la DO Bierzo, en Cacabelos, las jornadas sobre normativa medioambiental aplicada al sector vinícola, en las que participaron responsables de algunas de las bodegas más prestigiosas de España, tales como Matarromera, Domeq o Demasa y Tarbes.
Todo ese esfuerzo de los viticultores y bodegueros bercianos puede irse al traste si se pone en marcha el proyecto de coincineración de residuos que promueve la empresa Cosmos en su fábrica de Toral de los Vados y que cuenta desde el pasado mes de junio de 2008 con la bendición de la Junta de Castilla y León, lo que le permitirá quemar, “valorizar” dice eufemísticamente la autorización, residuos peligrosos, como neumáticos usados, biomasa (fundamentalmente papel, madera y cartón), residuos provenientes de tratamientos de aguas residuales (lodos desecados y compactados), plásticos, harinas y grasas animales.
La tramitación administrativa del proyecto de coincineración está en estos momentos recurrida ante los tribunales por virtud de los recursos contra la autorización de la Junta interpuestos por el colectivo Bierzo Aire Limpio y por los consejos reguladores de los productos de calidad del Bierzo, entre ellos el Consejo Regulador de la Denominación de Origen de los vinos del Bierzo.
Ecologistas, agentes sociales y políticos, agricultores y bodegueros comparten la idea que que la incineración de residuos en Cosmos supondrá un duro mazazo al sector agroalimentario berciano, pero, sobre todo, al sector vitivinícola, que tras años de durísimos esfuerzos productivos y promocionales ha conseguido colocar los caldos bercianos en los mercados más prestigiosos del mundo, con unas cuotas de exportación que se van incrementando año tras año de forma espectacular.
Así, personajes de peso en el sector vitivinícola nacional, como el prestigioso enólogo y bodeguero Álvaro Palacios, que lidera un importante proyecto en el Bierzo, aseguraba recientemente: “Somos una zona que estamos saliendo con mucha fuerza al mercado internacional y no podemos permitir que proyectos como el de Cosmos arruinen todo el potencial. Ya estamos pagando un peaje con lo que tenemos, sin tener que aceptar nuevos proyectos que, como en el caso que nos ocupa, repercutirán en la calidad final del vino y la mala imagen que el cultivo en un sistema contaminado provoca en el consumidor, con la consiguiente pérdida de credibilidad del producto ecológico y de calidad”.
Los viñedos que están al pie mismo de la cementera serán los primeros en resultar contaminados y, por ese motivo, ya hay quien pide que dichos viñedos, como el resto de los viñedos de Toral sean excluidos del ámbito geográfico de la Denominación de Origen, pero esta posibilidad no es jurídicamente viable, según apunta el presidente del Consejo Regulador, Alfonso Arias, para quien en estos momentos “el ámbito geográfico sólo puede ampliarse, no reducirse”. Sin embargo, estos viñedos, junto a la cementera están llamados a “contaminar” su mala imagen al resto de los viñedos del Bierzo.