A mediados de la década de los 80 comenzaron a aparecer crecimientos masivos de este alga en Norteamérica, apareciendo en Europa en el año 2004. Recientemente, se han descubierto infestaciones en el sur de Noruega, Polonia, Norte de Italia y Norte de España. En algunos de los ríos afectados aparecen densas capas de 3 centímetros de grosor que, según el cauce del río en que se encuentre, puede llegar a cubrir prácticamente todo el lecho del río, lo que provoca la disminución de recursos tróficos, algo que termina repercutiendo en toda la fauna fluvial, reduciéndose drásticamente su población del río.