Las paradas militares han sido claves para conservar asnos durante décadas
En España hay tres razas de burros de grandes dimensiones: la catalana, la andaluza y la zamorana-leonesa.
En Cataluña, la conservación de su raza sea ha convertido en un gestor de patriotismo para los sectores más nacionalistas. “La raza de burros catalana está considerada como la mejor del mundo por sus características morfológicas y su fortaleza, virtudes que la convirtieron en una raza muy apreciado en diferentes países de Europa y los Estados Unidos. Ganaderos de estos países adquirieron durante muchos años burros en Cataluña para aprovechar sus características, cruzarlos con otras razas y conseguir animales más útiles para el trabajo”, explican desde el colectivo que impulsa su recuperación.
Si al principio del siglo XX la cabaña de burros catalanes se podía censar en 50.000 ejemplares, a principios de los años 80 del siglo pasado era muy difícil encontrar animales en toda Cataluña.
En Andalucía pasó lo mismo. Hay referencias de hace 3.000 años. Como las otras dos razas de la Penísula Ibérica, ha estado muchos años en peligro de extinción. “La Gran Raza Asnal Andaluza, raza Cordobesa, de Lucena o Raza Asnal Andaluza, es como se conoce a este entrañable animal, representante del antiguo asno egipcio. La raza lleva muchos siglos asentada en Andalucía pero es a principios del siglo XIX cuando es seleccionada”, explican en la asociación que promueve su recuperación. En todos los casos pasa lo mismo y en todos ha sido el Ejército el que ha mantenido durante décadas animales reproductores. También catalanes.