Los herbívoros más débiles pueden morir por la falta de alimentos
Imagen del Puerto de San Glorio en la frontera entre León y Cantabria.
Sonsoles Sanz Cistierna
Las intensas y reticentes nevadas, así como las bajas temperaturas del crudo invierno que está asolando al territorio protegido del Parque Nacional de los Picos de Europa propiciarán la muerte de los animales más débiles por la ausencia de comida, sobre todo de los herbívoros, dado que su alimento básico se encuentra literalmente enterrado bajo el manto blanco; siendo las especies más afectadas, en este caso, los venados y los corzos.
El invierno pone de nuevo de manifiesto el proceso, a veces traumático, de la selección natural. Los animales débiles, los enfermos y los más viejos tendrán muchas más dificultades a la hora de encontrar comida que los ejemplares jóvenes y vigorosos, la naturaleza seguirá su curso y los que se encuentren en peores condiciones, sin duda, perecerán, tal y como ya ocurriera en el invierno de 2004; aunque entonces las condiciones climatológicas fueron realmente más crudas que las de este invierno.
De hecho, según ha podido confirmar este periódico, durante el invierno de los años2004 a 2005, tanto los responsables del Parque Nacional como los del Parque Regional de Picos se pusieron en contacto para llegar a un acuerdo de coordinación a la hora de hacer frente a la situación extraordinaria que se estaba produciendo por la climatología y, entonces, pese a la intensa nieve y la falta alarmante de alimento se llegó a la conclusión de que no alimentarles y dejar que la naturaleza siguiera su curso.