Los sindicatos bercianos, contra la postura de los de Castilla y León
La cementera de Cosmos en Toral ha sido autorizada para contaminar aún más de lo que lo hace. Gaztelu
Francisco Labarga Ponferrada
Por encima de los graves efectos medioambientales que la incineración de residuos altamente contaminantes en la cementera de Cosmos en Toral de los Vados tendrá para la comarca del Bierzo y para el prestigio de los productos de calidad del campo berciano, el proyecto de coincineración de Cosmos tiene un efecto secundario de mucho mayor calado: la división de la unidad sindical y la división de los trabajadores bercianos, cuya solidaridad se ha hecho patente en no pocas ocasiones anteriores, fundamentalmente con motivo del apoyo a los mineros.
El alineamiento de los sindicatos MCA-UGT y Fecoma-CCOO de Castilla y Leóncon la patronal cementera ha levantado ampollas entre los trabajadores y los representantes sindicales del Bierzo, quienes, todavía en privado, ya reconocen que esta coincidencia de intereses con la patronal cementera es una puñalada a traición a la comarca del Bierzo.
Por si fuera poco, a este sombrío panorama sindical hay que añadir el comunicado enviado por el comité de empresa de Cosmos, defendiendo a capa y espada el proceso que eufemísticamente se ha denominado‘valorización energética’, algo totalmente lógico, pues los trabajadores y más en una época de crisis han tenido que agachar la cabeza ante las contundentes manifestaciones (que no pocos han calificado de amenazas veladas) vertidas en los medios de comunicación por el máximo responsable de la planta anunciando una drástica reducción de plantilla de los 127 puestos directos y 300 indirectos actuales a 20 empleos: “La reducción sería drástica en el medio plazo, porque si no podemos producir con biomasa para que no se contabilice el CO2 en nuestros derechos de emisiones la situación será muy complicada”.
Lo cierto es que tanto el comité de empresa, como los sindicatos de Castilla y León, como los responsables de la cementera están desviando la atención sobre lo que realmente se va a quemar en Cosmos y que no es precisamente biomasa, pues la autorización de la Junta de Castilla y León contempla la biomasa como producto a incinerar en muy último término, pues de lo que se trata, es de quemar neumáticos, harinas y grasas animales, lodos de depuradora, plásticos y biomasa “aumentando el riesgo de emisiones tóxicas”, como apuntaban las alegaciones que la Junta desestimó.