Efe León
Doce templos de la zona Esla Bajo contarán en los próximos meses con un sistema de alarmas en su interior para reforzar la seguridad de las instalaciones eclesiásticas, como medida preventiva para futuros robos. Así lo comunicó ayer el responsable de patrimonio de la Diócesis de León, Máximo Gómez, dos días después de que se conociese el robo de una parte del retablo en la iglesia de Arenillas de Valderaduey, concretamente, un bajorrelieve.
Este nuevo sistema de seguridad responde a un convenio de colaboración entre las distintas diócesis de la Comunidad y la Junta de Castilla y León por el que la administración autonómica se haría cargo de la instalación de las alarmas, dependiendo después el mantenimiento de los párrocos responsables de dichos centros.
La zona del Esla es la primera de la provincia leonesa en la que se instalará este sistema, después de haberse experimentado previamente en otro puntos de la Comunidad desde la suscripción de dicho convenio hace ya más de año y medio.
El sistema de alarmas en los templos se encuentra en fase de instalación, con el fin de extremar la seguridad en las iglesias rurales, en las que el reforzamiento de puertas y verjas de las instalaciones, cuya “insuficiencia” se hizo evidente en la mañana del sábado en la localidad leonesa de Arenillas de Valderaduey, que amaneció sin un bajorrelieve barroco sobre de el nacimiento de San Juan de Sahagún.