UNA PROVINCIA EN BLANCO Y NEGRO

Días de mucho, vísperas de nada
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Lo bueno del fútbol es que cada cual lo cuenta como quiere, que todos somos seleccionadores y que sabemos cómo se podía haber ganado el partido. Eso no es posible con la tabla periódica de los elementos ni con los logaritmos neperianos. La historia de los clubes es un vaivén que permite a los más veteranos seguidores haber vivido la gloria y el infierno decenas de veces. Entre la Cultural de la fotografía, años 40, y la que ayer ganó a la Ponferradina hay un mundo. Entre el fútbol de entonces y el de hoy también. Entre aquellos jugadores (Isaac ‘El Gitano’, Orejón...) y los de hoy (Roskam, Paixao...), también. Ni siquiera el balón es igual. Los antiguos no eran de marca, bastaba con que fueran de reglamento. Parece el mismo deporte. Tal vez lo sea. Pero ayer los aficionados leoneses esperaban con mucho miedo a la Deportiva porque tiene la mejor delantera de Segunda B, con un De Paula que ha salido en los cromos de los periódicos. La Cultural de la fotografía, sin embargo, se quedó sin jugar contra la Ponferradina el 30 de noviembre de 1941 porque los bercianos no vinieron, alegando “la diferencia existente entre uno y otro conjunto, lo que podía hacer prever una fuerte goleada”. Cosas veredes, amigo Sancho, decía el más grande. Siempre ha sido así. Como la vida, días de mucho vísperas de nada, es el mito del eterno retorno. |
![]() Fulgencio Fernández |
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