UNA IMAGEN Y 242 PALABRAS

Ira divina vs |
La estampa podría ser de esas que casi meten miedo, de pregoneros del apocalipsis, de anuncio del fin de los tiempos. Un predicador con el dedo acusador apuntando a los pecados cometidos y a los de omisión, a los de palabra, obra y pensamiento. Hay en nuestra memoria histórica y reciente predicadores de todas las facturas. Desde el literario, pero ya casi humano, Fray Gerundio de Campazas, al que decían ‘Zotes’ y no hay que añadir más, a aquellos frailones barbados que iban de gira por los pueblos en épocas de congresos eucarísticos y confesiones, en fiestas patronales y sobrecogedoras semanas santas con un rosario de la buena muerte que estremecía al más vivo, un calvario que lo era y unas tinieblas que no parecían anunciar el fin del mundo... eran el fin del mundo. Todavía recuerdan muchos feligreses los sermones de aquellos frailes barbados desde el púlpito. Al imponente Fray Pacífico de Poladura o el padre Javier de Valladolid y tantos otros instalados en el recuerdo y el azote del pecado. Ya no quedan de aquellos. Ya no hay tinieblas que lo sean ni pasiones que bien lo parezcan. Demasiada trompeta y poca voz. Hasta tal punto se han ido que el de la imagen no es real, es teatro para turistas y tradiciones. Sólo le está pidiendo al municipio que pague lo que debe y, como sabe que no va a cobrar, se le ve la ira. La ira de Dios. |
![]() Mauricio Peña |
![]() Fulgencio Fernández |
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