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EL OSO, EL REY DESTRONADO


El rey que siempre
nace en primavera

La iniciativa europea para luchar contra la desaparición del oso es una de las más aplaudidas. El oso no es el lobo, es otra historia, no tiene enemigos, lo quieren hasta aquellos a cuyas colmenas ataca.

El oso tiene una leyenda mágica que arranca ya en su forma de nacer. El macho fecunda a la hembra a las puertas de la hibernación pero ovulo y esperma no se unen ni se degradan, flotan juntos en el útero materno hasta el final de su sueño anual y en primavera salen los oseznos a la explosión de los colores y la naturaleza. Para los antiguos era símbolo de resurrección y su nombre está ligado a muchas diosas cazadoras, en la tribu Ainu de Japón sólo el oso puede hablar con Dios. Monarquías como la noruega se vanagloriaban de proceder de madre humana y padre oso.
El oso era casi Dios y eso preocupó a la Iglesia que lo destronó, se lo dio a los titiriteros para que lo pasearan con burla, se le llamó ser de la oscuridad (las cuevas)frente al nuevo rey, el león, señor de la luz. Doblegaron su fuerza. Benedicto XVItiene en su escudo un oso cargado con un fardo recordando aquel oso que mató al caballo del primer obispo y después fue obligado a llevar su equipaje. Como en Arbas con el mulo.

¿Es el rey destronado? Tal vez no.


Ramón
Villa
Ful
Fulgencio
Fernández

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