UNA CIUDAD EN BLANCO Y NEGRO

Las dos sedes
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L a imagen de la foto no le es familiar. No le puede ‘sonar’ pues buena parte del edificio que aparece en ella fue derribado ya hace casi un siglo, en 191o concretamente. Era el arco que unía la Catedral (al fondo) y el Palacio Episcopal (que no se ve). Como decían los chascarrillos de la época: “Las dos sedes de la empresa”. Siempre han hecho los pueblos bromas con ‘las empresas’. En las últimas fechas ha hecho furor una que desveló el propio guardia civil que la protagonizó cuando detuvo a un conductor con signos evidentes de que el alcohol le había hecho efecto. – ¿Quiere hacer la prueba de la alcoholemia? – Pero otra vez, si ya me la hicieron ustedes ayer. – No éramos nosotros. – Pues los que me la hicieron traían monos de la misma empresa. Más clásico es el que cuenta que el Papa es el único ser feliz de la tierra porque “cuando se levanta siempre ve al jefe de la empresa crucificado”. Le dan mucho juego ‘las empresas’ al pueblo socarrón. No se salvaba de las maledicencias de la época este puente que unía obispado y Catedral. Los dichos y dimes corrían de un lado para otro, de boca en boca. Tal vez por ello lo derribaron. Y Almarcha no lo recuperó. |
![]() Fulgencio Fernández |
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