UNA IMAGEN Y 233 PALABRAS

Símbolos de vida |
La naturaleza se regula, explicaba con pasión Félix Rodríguez de la Fuente cuando un león o un leopardo devoraba con saña a otro animal más débil, pero tal vez más numeroso. Siempre buscaba el eterno amigo del lobo la cara amable de la vida natural, consciente de que había algunas escenas complicadas de razonar y algunos animales difíciles de defender. Hay otros, sin embargo, con ‘excelente prensa’, a los que siempre se ve su cara amable y se relaciona con los hechos más bellos. El paradigma es la cigüeña, la zancuda que viaja a París y regresa con un niño en el hatillo blanco que sujeta en el pico. La cigüeña es vida, pues incluso cuando caza lo hace dando gañote a las culebras, tal vez los animales con menos simpatías. Y como la naturaleza se regula estos símbolos de vida colocan sus casas allí donde la vida se escapa, como en el viejo molino de Armunia, cuyo tejado ya no existe y las paredes van muriendo poco a poco. El molino también fue la vida. Hasta allí llegaba el trigo y el agua movía la tradicional maquinaria que lo convertía en harina para el pan, que tanto tiempo fue la vida de los pueblos. Pero un día se detuvo la muela y se detuvo la vida. Parecía que había acampado la muerte en sus paredes. Hasta que llegó la cigüeña, la vida. |
![]() Mauricio Peña |
![]() Fulgencio Fernández |
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