La Policía lo encontró flotando en medio del cauce, inconsciente
Los dos agentes de la Policía Local de León que consiguieron rescatar al herido que cayó al río desde una pasarela
F. F. M. León
Dos agentes de la Policía Local de León tuvieron que rescatar ayer a un joven de 23 años que se había precipitado al río Bernesga desde el puente peatonal situado enfrente de los ambulatorios de La Condesa que tiene una altura de casi cinco metros.
La llamada de aviso se recibió a las ocho y media de la mañana. Fue entonces cuando dos agentes que se encontraban de patrulla se personaron en el lugar del accidente. La colaboración de los testigos permitió a los agentes divisar el cuerpo del muchacho flotando en medio del cauceya que en un principio no se le veía fácilmente. Uno de los policías se tiró inmediatamente a salvar al joven y consiguió transportarlo hasta la orilla donde unos compañeros le ayudaron a sacar al herido del agua. Entre los policías y los sanitarios del servicio de emergencias 112, se consiguió que el herido abandonase el estado de inconsciencia en el que se hallaba. Con síntomas de hipotermia y recién reanimado fue dirigido en ambulancia al Complejo Hospitalario de León.
El herido, que responde a las iniciales de E. F. A. es natural de Gijón pero reside desde hace varios años en León. A la una del mediodía fue dado de alta en el hospital con contusiones leves después de permanecer allí unas horas.
Las causas del accidente se desconocen por el momento, lo que si se descarta es la intervención de una segunda persona que lo arrojara al agua desde el puente o un intento de suicidio.
Según fuentes cercanas a la familia, se trata de un muchacho joven que “no padecía ningún problema de salud” y que no existen motivos para barajar el suicidio ya que el joven residía con su novia en un piso recién estrenado y acababa de comprar coche nuevo.
Un testigo que paseaba a su perro a la misma hora del accidente aseguró que el muchacho se encontraba sólo y hablando por el teléfono móvil lo que puede inducir a pensar que tal vez se le cayese el teléfono y al intentar recuperarlo con un movimiento brusco, se precipitara el cuerpo al río. Otra hipótesis es que se despistara mientras hablaba por teléfono y se cayera, sin poder reaccionar y mantenerse en el puente.
Sea como fuera, afortunadamente no hay que lamentar una tragedia peor, en buena parte debido a que el cuerpo inconsciente se mantuvo a flote con la boca y nariz fuera del agua. Si el cuerpo, después de caerse, se hubiera mantenido boca abajo varios minutos se habría ahogado.