En la primera jornada se presentaron ‘El libro de Nobac’, ‘Príncipe de la nada’ y ‘Blackshad’
Los dibujantes de cómic Juan Díaz Canales y Juanjo Guarnido.
J.G. Gijón
Primera jornada en la Semana Negra de Gijón. Ayer, el escritor uruguayo Federico Fernández Giordano rindió un homenaje “personal” a Edgar Alan Poe, Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares en su novela ‘El libro de Nobac’.
El autor abordó la literatura fantástica con “los clichés propios” del género pero aderezándola con claves de novela negra para plantear un conflicto entre el determinismo y el libre albedrío, manifestó. ‘El libro de Nobac’ ha sido galardonado este año con el Premio Internacional de Ciencia Ficción y Literatura Fantástica de la editorial Minotauro.
Fernández Giordano ha sido fiel a sus maestros y le ha puesto el nombre de Edgar al protagonista de la novela como un homenaje a Poe y ha bebido de las fuentes de ‘El libro de la arena’, de Borges y de la narrativa de Bioy Casares. En la novela de este uruguayo residente en Barcelona, nacido en 1977 en el seno de una familia de escritores y artistas, se encuentra una historia mágica que adquiere credibilidad al estar escrita desde la “cotidianeidad”.
Mientras, el escritor canadiense Scott Parker declaró su intención de advertir sobre el “riesgo” que tiene la humanidad de “hundirse definitivamente” con su trilogía ‘Príncipe de nada’, en la que ha dado una visión apocalíptica del mundo narrada en clave de fantasía.
‘Príncipe de la nada’ es una obra en tres volúmenes cuya escritura le ha mantenido ocupado durante varios años dada la gran complejidad en el desarrollo de la trama y la enorme cantidad de personajes.
Parker aseguró que cuando pensó en la obra dudaba si narrarla como una novela de amor o dentro de los cánones de la literatura fantástica por ser estos dos géneros los mas rechazados por los profesores de lengua.
Por la mañana, sepresentó el catálogo de la exposición ‘Blacksad: Gato, detective y negro’, de Juan Díaz Canales y Juanjo Guarnido, creadores de uno de los cómics más leídos en Europa. Esta tira, que asume los postulados de la novela negra tanto en su faceta literaria como plástica, ha provocado una verdadera revolución en el género con sus personajes con cuerpo de humanos y rostro de animales.