En 2012 seré presidente del Gobierno, es decir, voy a presidir España”, afirma enfático Mariano Rajoy, aclarando enseguida que lo conseguirá porque “tengo experiencia y la mejor preparación, es decir, estoy listo”.
Todas las frases del reelegido presidente del PP se repiten con el “es decir”. Vaya en su descargo que casi todos los políticos hablan así o peor, porque necesitan duplicar el discurso para aparentar que tienen grandes mensajes. Toman un eslogan elaborado por sus creativos y lo repiten hasta cubrir el tiempo que tienen asignado. Lema: parloteo, luego existo.
Pero Mariano, es decir, Rajoy Brey, tiene más coletillas, estribillos y muletillas extraídas de su principal fuente informativa, es decir, el diario deportivo Marca. “Este campeonato lo vamos a ganar”, titulaba con fe, al referirse tanto al europeo de fútbol, como al que mantiene perennemente con Rodríguez Z. “Es decir, le ganaremos al PSOE y no por penaltis, como a Italia, sino por goles, es decir, en tiempo de juego reglamentario”.
Experto en ciclismo, reconoce que las cosas “están cuesta arriba, es decir, como subir el Tourmalet del Tour de Francia, es decir, ojalá que gane Valverde, o Pereiro”.
También conoce el boxeo: “Yo no tiro la toalla, es decir, sigo siempre combatiendo para triunfar, es decir, este enfrentamiento lo conquistaremos por K.O.” Aficionado a las plazas, “hay que coger el toro por los cuernos, es decir, tener vergüenza torera, es decir, salir a triunfar o morir”. Este cronista también cae en las muletillas al describir a Rajoy como un reiterativo anexo de Marca, pero vaya en su descargo que todo lo malo se contagia, es decir, Rajoy Brey debería aprender de Z, que habla horas y horas sin decir absolutamente nada ni repetirse, para desmentirse sin embarazo poco después.