Kaczynski promete a Sarkozy que dará luz verde al nuevo tratado
Varios agentes vigilan la sede donde se aprobó el Tratado de Lisboa. efe
A.G. París
El presidente polaco, Lech Kaczynski, ha dado marcha atrás al afirmar que su país “no será un obstáculo en la ratificación del Tratado de Lisboa”, en una conversación telefónica con su colega francés y presidente de turno de la UE, Nicolas Sarkozy. El mandatario de Varsovia anunció días antes que solo aprobaría la norma si Irlanda la aceptaba antes en un nuevo referéndum, tras el no de los ciudadanos de ese país al texto el mes pasado. No obstante, Sarkozy recordó que “el tratado había sido negociado por el propio presidente Kaczynski” y que Polonia se había comprometido a darle luz verde.
El Parlamento polaco aprobó el pasado mes de abril la ratificación del Tratado de Lisboa, pero en virtud de la Constitución de ese país el presidente es quien debe ratificar las leyes en última instancia. El pasado día 1, Kaczynski declaró en un diario que la norma ya “no tiene sentido” después del no irlandés y que no iba a rubricarlo por el momento.
Sarkozy, que asumía ese día la presidencia semestral de la UE, dijo entonces que no podía imaginar que Kaczynski, “que firmó el documento en Bruselas y en Lisboa pueda poner ahora en entredicho su propia firma”, y comentó no tener duda de que el dirigente, que “nunca ha traicionado su palabra”, cumplirá el compromiso que pactó junto a los otros 26 socios de la Unión Europea.
Superado el escollo europeo, Polonia se enfrenta ahora a Estados Unidos.Y es que Varsovia anunció ayer que finalmente no aceptará albergar el escudo antimisiles norteamericano mientras no se le compense adecuadamente, lo que convierte a Lituania en alternativa para este plan.
“La oferta de Estados Unidos ha sido hasta ahora insuficiente, porque no garantiza nuestra seguridad si nos convertimos en sede de su sistema balístico”, explicó el primer ministro, Donald Tusk.