La política colombiana agradece a Sarkozy su lucha por su liberación
El presidente francés, Nicolas Sarkozy, besa a Íngrid Betancourt, tras su llegada a París junto a sus hijos. Yoan Valat (efe)
C.S. París
La ex rehén de la guerrilla Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) Íngrid Betancourt , que ayer fue recibida en Francia por el presidente, Nicolas Sarkozy, ha relatado que durante tres años estuvo encadenada las 24 horas del día y que había momentos en que los captores la sometían a malos tratos, pero que pese a todo “viví con dignidad”.
“Intentaba llevar las cadenas y vivir con pundonor, aunque a veces notaba que era inaguantable”, declaró la ex rehén en una entrevista en la emisora Europe 1.
La ciudadana colombo-gala apuntó que los secuestradores la sometían a constantes humillaciones y “había momentos de malos tratos”. Además, afirmó que el comportamiento que recibía de los guerrilleros “era fluctuante” y “sabía que en cualquier momento ese lado cruel podía surgir”.
La ex candidata presidencial se resistió a precisar su sufrimiento y señaló que cuando subió al helicóptero del Ejército en el que fue liberada junto a otros 14 secuestrados se dijo que “el público no debería conocer los detalles sórdidos de su experiencia”. Además, explicó que esperaba que su rapto durara cuatro años más tras las recientes muertes del líder máximo de la guerrilla, Manuel Marulanda, y del número dos, Raúl Reyes: los dos que le quedan de mandato al actual Gobierno colombiano y dos más que serían necesarios para relanzar un proceso para la liberación de rehenes.
Horas después de conceder la entrevista, Betancourt aterrizó en París, donde fue recibida por el presidente, Nicolas Sarkozy. A los pies del Airbus 219, el líder galo saludó a la política colombiana con un fuerte abrazo y le prometió que continuará con su lucha contra el terrorismo.
Íngrid agradeció a Francia los esfuerzos realizados para su rescate y alegó que le debe “la vida” al país. “Si París no hubiera luchado por mí, no estaría haciendo este viaje extraordinario. Vuelvo a mi casa. Éste también es mi hogar”, agradeció la ex candidata a la Presidencia. Por ello, abogó porque se repitan los mismos esfuerzos dedicados a su liberación con el resto de secuestrados que han quedado retenidos en la selva y aseguró, emocionada, que “no se les puede dejar allí”. “No se si tengo derecho a pedir que ese sacrificio que se hizo por mí se haga por otros, pero lo hago de todas formas”, señaló entre aplausos.
Más concretamente, solicitó a Sarkozy que “vaya a Colombia”, puesto que “habrá que volver a hablar con Uribe, al que ahora queremos bien. Y no se qué habrá que inventar para intentar mover las cosas, porque ahora todo está bloqueado”, relató.
Mientras, el Gobierno colombiano negó las informaciones de que en el rescate de Íngrid Betancourt y otros 14 rehenes de las FARC, realizado el pasado miércoles por el Ejército, colaborasen otros países, como Israel, o se pagase para garantizar el éxito de la operación.
El Ejecutivo insistió en que toda la operación fue realizada por militares nacionales, que lograron infiltrarse en las estructuras de las FARC. De este modo, según la información oficial, se consiguió que los rehenes fuesen trasladados a un lugar determinado de la selva donde les esperaba un helicóptero que formaba parte de una misión internacional.
Estas declaraciones niegan una información conocida con anterioridad que apuntaba que Israel había colaborado logísticamente con Colombia en la intervención.