Montpellier, Zurich y Benfica o Bregenz, rivales en un asequible grupo de ‘Champions’
Imagen de la última visita del Montpellier a León, en la ‘Champions’ 2003/04. J.M. LÓPEZ
Jesús Coca León
No se puede quejar el Ademar del grupo que la suerte le deparó ayer en Goteborg para la primera fase de la Liga de Campeones. El cambio de formato, por el que los dos primeros clasificados se vuelven a encontrar en el siguiente grupo, manteniendo los puntos logrados en esta primera ronda, hacía que existiera temor a que tocara ungran ‘coco’ que lastrara ya de primeras las opciones leonesas de pasar a cuartos. Además se temía también a los alemanes del Rhein Neckar Löwen, un lobo disfrazado de cordero en el grupo 4, y se pretendía evitar los desplazamientos largos o complicados que cargaran aún más a unos jugadores que tendrán que disputar durante mucho tiempo dos partidos por semana.
Deseo concedido. La suerte, tantas veces esquiva en los sorteoscon el Ademar, dio un respiro a los leoneses y le regaló un grupo muy asequible, que pone a los leoneses con pie y medio en la siguiente fase, y con la posibilidad de pasar a ella en una situación privilegiada.
Montpellier, Zurich, y el ganador del Benfica - Breguenz, comparten el grupo G con el Ademar, que aparte del aspecto deportivo, se asegura tres viajes muy cómodos, evitando así esos trayectos maratonianos que tanto odian siempre los jugadores.
A priori, Montpellier y Ademar son los claros favoritos para pasar a la siguiente fase. Los franceses son un conjunto duro, que recuperó su reinado en Francia la temporada pasada tras haber sido destronado por el Ivry en la anterior, pero que dista mucho de aquel equipo dominador que dominaba antaño en Europa, y que ha caído como agua de mayo viendo cuáles eran las otras opciones que se presentaban desde el bombo uno.El cañonero tunecino Hman, Abati,Guigou o un viejo conocido de la afición leonesa como Bojinovic, son las caras más conocidas de los franceses, muy duros en el René Bougnol, pero que bajan enormemente su nivel a domicilio.
El Zurich no debería ser ningún problema, si bien es cierto que el campeón suizo, que entonces era el Kadetten, ya le robó un punto a los leoneses en su feudo y perdió por sólo un tanto de diferencia en el Palacio. El cuarto en cuestión, destinado a ser una mera comparsa, será o el Benfica, el favorito de directiva y aficionados por la proximidad geográfica, o el Bregenz austriaco, en el que milita el ex jugador Schlinger y que ya cayó de 8 goles en ambos partidos con el Portland el año pasado.